miércoles, 7 de octubre de 2009

Volví a jugar al tenis -oficialmente- desde hace un rato, en que tomé clases con dos vecinas a las que nunca había visto antes y a otra que no me cruzaba hace siglos. No saben, eran DI-VI-NAS las tres, pero divinas en serio, que decirles, agradables, simpáticas y además lindas, vestidas como las profesionales que ves en la tele y con unos cuerpos increíbles. Paso a describir:
Jugadora número 1: Un año y algo de parida. Calcitas blancas, cero imperfecciones, remera con mucha onda, rubia, pelo largo, suelto, gorrita al tono y lentes de sol.
Jugadora número 2: Nueve meses de parida. Vestida de negro pero porque sí, no para disimular nada. Venezolana como Cathy Fulop pero en miniatura, pollerita, remera ajustada y tetas de piedra. Pelo largo, suelto, gorrita, lentes.
Jugadora número 3: A esta altura ya ni me importaba si tenía hijos. Pollerita blanca, cortísima. Castaña, pelo suelto, largo, gorrita, lentes.
Jugadora número 4: Tres años de parida. Contextura física más cerca de Serena Williams o de Wanda culo flan Nara que de Maria Sharapova. Pelo sin lavar "si total me voy a chivar toda me lo lavo a la vuelta". Remera amatambrada, zapatillas modelo 2005 y sin gorrita para no parecer Godines.

Adivinen cuál era yo (vivir en estos lugares pone a prueba constante tu autoestima)

A la vuelta, para no andar enchastrando la casa con polvo de ladrillo hice la gran lavado de zapatillas caminando por un charquito lleno de verdín y me pegué tal patinada que casi no la cuento más, terminando mis días despatarrada en plena calle y con el culo empapado de agua podrida.

lunes, 5 de octubre de 2009

A lo mejor la varita mágica me tocó muchos años y por eso era capaz de tirar 10 horas como un ladrillo y sin cambiar de posición.
A lo mejor, a determinada edad, dormir es así. Dos o tres horas profundas, despertarte, desvelarte, dormitar, que llueva, guardar el auto de madrugada para que no se moje por dentro, dormitar, darte cuenta que te dormiste otra vez porque tuviste un sueño que quizás duró 5 minutos, despertarte porque tu marido te prende la tele en medio de la noche, que estalle una tormenta de miedo y que parezca que tu casa se viene abajo, que te de culpa que caigan piedras y el otro auto está afuera, desvelarte, dormitar, dormirte por fin y que suene el despertador.
Anoche fue peor que tener un lactante. En serio.

jueves, 1 de octubre de 2009

La gronchada nuestra de cada día

Me faltan unos 200 puntos de Discoplus para canjearla. Maldigo las veces que le metí los cuernos con los súper de barrio más baratos, la pollería, la verdulería de Jorge y el otro que vende la soda Teo-D de 2 litros por 2 pesos.



Seguramente se preguntarán lo mismo que yo: para qué la quiero? Qué se yo...supongo que para llevarla a la playa atiborrada de sámbuches de milanesa.

(Estuve sacando cuentas y resulta que sale unas siete veces más barato ir a Pezcalandia y decirle "deme una" que la compra que tengo que hacer para juntar los puntos que me faltan)

viernes, 25 de septiembre de 2009

Si hay alguien leyendo que trabaje en Kimberly Clark, en Johnson&Johnson o en P&G, tendría la gentileza de explicarme por qué este tamaño no existe en Argentina?

PD: a que no adivinan cómo me fue? hay premio. Ya les tiré pista.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Miren, se las hago fácil, si algún día los invito a mi cumpleaños y no saben que regalarme, con tener cualquiera de ellas sería feliz.

viernes, 4 de septiembre de 2009

No es apología de la droga

Bue, tanto misterio para nada. Es al pedo sostener la intriga mucho más porque no fui lo suficientemente clara en mi anterior post. No era la idea tampoco. Quería ver si alguien la cazaba pero no.
Hoy me punzaron. Si Dios y algunos más lo desean el lunes vuelven un par de muchachos p'adentro y en unos días más me embarazo. Así de fácil, vieron? Ah la anestesia fue genial.
Y a vos. Sí, a vos te digo. Viste que ya somos no te digo amigas pero medio que nos respetamos. Comparado con las otras hasta te tomé cariño diría (por lo menos ya venís lista para usar). Pero mas vale que el romance nos dure porque si todo va bien tendremos que tolerarnos largo tiempo querida.

martes, 1 de septiembre de 2009

Yo tengo algunas envidias, para que lo voy a ocultar. Por empezar, a las mujeres que no tienen celulitis. Después, a las que dicen "ah yo no me depilo porque no tengo pelos" (y encima te muestran una pierna impoluta las muy perras). A las que no tienen canas también. Pero secretamente, me gustaría ser como esas que eligen quedarse con un solo hijo. Esas que piensan (pero piensan de verdad eh, no de la boca para afuera) listo, planto bandera acá porque ya me siento plena.
Bue, yo no. Yo quiero otro, hace mucho tiempo, básicamente desde que nació el mío. Pero mis antiguos lectores saben que no tengo la suerte de concebir fácilmente. Entonces pienso "que necesidad tengo de meterme en todo ese quilombo otra vez?" sumado a "ahora que duermo toda la noche despues de 3 años" "ahora que voy al gimnasio y puedo ponerme otra vez esbelta y atlética" "ahora que R está más independiente y no me da casi nada de laburo" pienso (no en el embarazo, que me parece genial) si no en el posparto, que es jodido, no dormís, la pasás mal, estas gorda y fláccida como una aguaviva, ojerosa, todo te molesta. Y en "y si me toca un bebé que llora mucho?" "o uno que no duerme nada?" "y si tengo alguna complicación en el embarazo?" "y si lo pierdo otra vez?" "como voy a hacer con dos?" "y si no me los banco y los quiero rifar?" y cosas así.
Pero yo igual quiero otro. Que ganas de joder que tengo no?
Ah, para que me envidien a mí también: para lo que morfo, no engordo tanto. Tengo mucho pelo, lacio y grueso que se banca cualquier cosa y crece enseguida. Mido 1,75. Tengo un hijo re santo. Tomá de acá.
 

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