viernes, 25 de septiembre de 2009

Si hay alguien leyendo que trabaje en Kimberly Clark, en Johnson&Johnson o en P&G, tendría la gentileza de explicarme por qué este tamaño no existe en Argentina?

PD: a que no adivinan cómo me fue? hay premio. Ya les tiré pista.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Miren, se las hago fácil, si algún día los invito a mi cumpleaños y no saben que regalarme, con tener cualquiera de ellas sería feliz.

viernes, 4 de septiembre de 2009

No es apología de la droga

Bue, tanto misterio para nada. Es al pedo sostener la intriga mucho más porque no fui lo suficientemente clara en mi anterior post. No era la idea tampoco. Quería ver si alguien la cazaba pero no.
Hoy me punzaron. Si Dios y algunos más lo desean el lunes vuelven un par de muchachos p'adentro y en unos días más me embarazo. Así de fácil, vieron? Ah la anestesia fue genial.
Y a vos. Sí, a vos te digo. Viste que ya somos no te digo amigas pero medio que nos respetamos. Comparado con las otras hasta te tomé cariño diría (por lo menos ya venís lista para usar). Pero mas vale que el romance nos dure porque si todo va bien tendremos que tolerarnos largo tiempo querida.

martes, 1 de septiembre de 2009

Yo tengo algunas envidias, para que lo voy a ocultar. Por empezar, a las mujeres que no tienen celulitis. Después, a las que dicen "ah yo no me depilo porque no tengo pelos" (y encima te muestran una pierna impoluta las muy perras). A las que no tienen canas también. Pero secretamente, me gustaría ser como esas que eligen quedarse con un solo hijo. Esas que piensan (pero piensan de verdad eh, no de la boca para afuera) listo, planto bandera acá porque ya me siento plena.
Bue, yo no. Yo quiero otro, hace mucho tiempo, básicamente desde que nació el mío. Pero mis antiguos lectores saben que no tengo la suerte de concebir fácilmente. Entonces pienso "que necesidad tengo de meterme en todo ese quilombo otra vez?" sumado a "ahora que duermo toda la noche despues de 3 años" "ahora que voy al gimnasio y puedo ponerme otra vez esbelta y atlética" "ahora que R está más independiente y no me da casi nada de laburo" pienso (no en el embarazo, que me parece genial) si no en el posparto, que es jodido, no dormís, la pasás mal, estas gorda y fláccida como una aguaviva, ojerosa, todo te molesta. Y en "y si me toca un bebé que llora mucho?" "o uno que no duerme nada?" "y si tengo alguna complicación en el embarazo?" "y si lo pierdo otra vez?" "como voy a hacer con dos?" "y si no me los banco y los quiero rifar?" y cosas así.
Pero yo igual quiero otro. Que ganas de joder que tengo no?
Ah, para que me envidien a mí también: para lo que morfo, no engordo tanto. Tengo mucho pelo, lacio y grueso que se banca cualquier cosa y crece enseguida. Mido 1,75. Tengo un hijo re santo. Tomá de acá.

martes, 18 de agosto de 2009

Me cago en la síntesis

Pasadas las once de la noche estoy punto caramelo para conciliar el sueño con el zapping furibundo de mi marido de fondo. Se detiene unos segundos en TN y me pregunta:
- Que carajo es eso de gusto que hace como dos días que están meta romper las pelotas con los 40 años?
Me incorporo apenas y abro un ojo para mirar la pantalla a ver de que mierda me habla. Leo WOODSTOCK
- Un mega recital
- Pero...mega recital cómo?
- Imaginate...no sé...grosso...como si fuera Soda Stereo en la 9 de julio pero que dure 4 o 5 días con Jimi Hendrix, Janis Joplin y Credence todos drogados y llenos de barro.

viernes, 7 de agosto de 2009

MasterCard

No es que quiera tener una Moleskine para sentirme "uuuh que cool que soy" porque hasta hace un mes ni sabía que existían. Pero la idea de tener un cuaderno-libreta para organizar las anotaciones- y que gracias al elastiquito ese sujetatodo puedas meter cosas adentro sin que se te pierdan- me seduce muchísimo: significa dejar de tener un quilombo de papeles sueltos tipo Minguito en los cajones de la mesa de luz, en la cartera y en la billetera (que ya me está por explotar). Pero que te quieran cobrar 75 pesos porque son lo último en objetos de culto me dio bronca y pensando "metansela en el culo" me fui de la librería silbando bajito.
Ahora... que (una vez blanqueada esta aspiración) te cortes el dedo picando cebolla, se te ponga grueso, tieso y colorado como un salame de Colonia Caroya y se te esfumen 120 mangos en antibióticos, antitetánica, antiinflamatorios, vendas y un pastillero para no olvidarte de tomar ninguno de los 8 remedios diarios que te tenés que mandar al gañote... es un aviso divino de que estás queriendo cagar más alto que el culo.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Percha valet

Hace unos años -no me acuerdo si fue una navidad o como recordatorio de qué efemérides- tuve la maldición de que mi marido recibiera de regalo una percha valet.
Venía acompañada de una tarjetita con dedicatoria (la dedicatoria está dirigida a ambos, así que supongo que el regalo era para mí también).
Cada tanto la miro y pienso que o la persona regalante tenía otra expectativa sobre el uso que se le iba a dar, o sabía que era para quilombo (en el sentido literal de la palabra) pero le importó bien poco y la trajo igual. Cuestión que desde ese día hasta este preciso momento (la tengo al lado) es el soporte de una montaña de corbatas de todos los colores imaginables, la mitad de ellas con el nudo hecho desde el 8 de agosto de 2003, más tres cinturones de cuero con hebillas pesadísimas que cuelgan obscenamente hasta caerse vencidos por la fuerza de gravedad, una gorrita que nadie sabe donde guardar y una campera horrorosa azul con cuello naranja que hace dos días mi marido puso ahí (para jugar con el hijo a que tenían frío) y todavía sigue mirándome, provocándome y decorando la vista del cuarto.
La percha seguirá atestada de cosas de aquí a la eternidad. Ojo, yo creo que sirve para que cuando los tipos se sacan el traje lo dejen colgadito ahí hasta la mañana siguiente para que el pantalón no se les arrugue y el saco- en vez de quedar tirado en alguna de las sillas del comedor- le haga compañía a su amigo. Pero se ve que soy la única que cree esto. Porque el pantalón siempre queda estirado arriba de cualquier sillón (y guay que te quieras sentar), el saco a veces duerme en el asiento de atrás del auto y el cajón tiene ballenitas adentro para que alguien cada tanto pregunte: che, las ballenitas vos las viste?
Pero bueno, ya se sabe. No es fácil ponerse de acuerdo en todo. Y aquí viene el dilema de la mujer independiente devenida ama de casa: lo dejo así a ver si algún día reacciona de que ese engendro queda como el orto? o le hago honor a mi nueva profesión y me la paso juntando las porquerías que el señor va dejando como prueba de su existencia y poderío de macho proveedor?
Muchas veces pienso que soy machista. Pero con estas cosas me doy cuenta de que no tanto.
 

Desenvolvido por EMPORIUM DIGITAL